Ninguna empresa ha generado más expectativas en torno a un producto no anunciado que Apple con su supuesto teléfono plegable. A abril de 2026, la compañía de Cupertino no ha confirmado oficialmente la existencia de ningún iPhone plegable, pero la acumulación de filtraciones procedentes de analistas, cadena de suministro y periodistas especializados ha construido un perfil técnico cada vez más detallado del dispositivo. Lo que sigue es un resumen de lo que las fuentes secundarias consideran probable, no de lo que Apple ha confirmado.
Pantalla compacta, no una tableta grande
El analista Ming-Chi Kuo, cuyo historial de aciertos sobre hardware Apple es ampliamente reconocido en el sector, ha apuntado a una pantalla exterior de 5,49 pulgadas y una pantalla interior desplegable de 7,8 pulgadas. Estas dimensiones situarían al dispositivo más cerca del formato del OPPO Find N2 —compacto y casi cuadrado cuando está cerrado— que del Samsung Galaxy Z Fold, cuya pantalla externa es más alargada. La diferencia es relevante: un formato cercano a 4:3 en la pantalla exterior implicaría un uso más cómodo con una sola mano cuando el dispositivo está plegado.
Según informaciones de ET News, basadas en proveedores de la cadena de suministro, Apple habría trabajado para minimizar la arruga visible en el pliegue mediante una combinación de cristal UTG, una bisagra de metal líquido y un panel desarrollado por Samsung con sensores táctiles integrados. Hasta ahora, ningún fabricante ha eliminado completamente esa marca; si Apple lo lograra, supondría un elemento diferenciador clave.
Procesador, batería y posible precio
Las filtraciones sobre el procesador apuntan a un chip Apple A20 o A20 Pro, fabricado por TSMC en un proceso de dos nanómetros mediante tecnología WMCM, que integraría la memoria RAM directamente en el encapsulado. Según estas mismas fuentes, el dispositivo contaría con 12 GB de RAM y opciones de almacenamiento entre 256 GB y 1 TB. En cuanto a la batería, las estimaciones más repetidas apuntan a unos 5.500 mAh, una cifra superior a la de cualquier iPhone actual.
Respecto a la biometría, varias filtraciones coinciden en que el Face ID podría quedar descartado por limitaciones de espacio, siendo sustituido por un Touch ID integrado en el botón lateral. El chasis combinaría aluminio y titanio, reservando este último para las zonas sometidas a mayor estrés. En cuanto al precio, analistas lo sitúan por encima de los 2.000 euros, aunque no existe confirmación oficial.
Calendario y margen de incertidumbre
Mark Gurman, periodista de Bloomberg con un historial sólido en filtraciones sobre Apple, ha señalado que el dispositivo podría anunciarse en septiembre de 2026 junto a la gama iPhone 18 Pro, con una disponibilidad comercial retrasada hasta finales de año. Este calendario recordaría al lanzamiento del iPhone X en 2017.
Con todo, la cautela sigue siendo imprescindible. Apple no ha confirmado el producto ni sus especificaciones, y el historial de filtraciones demuestra que estos planes pueden cambiar en cualquier momento. Por ahora, el supuesto iPhone plegable sigue siendo un dispositivo definido más por las expectativas del mercado que por declaraciones oficiales de la compañía.