NVIDIA presentó el 20 de mayo de 2026 sus resultados del primer trimestre del ejercicio fiscal 2027. La compañía registró 81.600 millones de dólares en ingresos, un aumento del 85 por ciento interanual y del 20 por ciento frente al trimestre anterior. El negocio de centros de datos volvió a ser el motor principal: aportó 75.200 millones de dólares, un 92 por ciento más que un año antes y un 21 por ciento más que en el trimestre previo.
La lectura es clara, aunque conviene no convertirla en euforia automática. La demanda de infraestructura de IA sigue siendo muy fuerte, pero también aumenta la dependencia de NVIDIA respecto a las grandes inversiones en centros de datos. La empresa ya no se mide solo como fabricante de chips; el mercado la trata como una pieza central de la nueva infraestructura tecnológica.
La guía para Q2 marca el tono
El dato que más siguieron los inversores fue la previsión para el trimestre en curso. NVIDIA espera 91.000 millones de dólares en ingresos para el segundo trimestre del ejercicio fiscal 2027, con una variación de más o menos dos por ciento. Esa cifra supera la estimación media citada por los analistas y mantiene la idea de que el ciclo de inversión en IA aún no se ha agotado.
La compañía también indicó que su previsión no incluye ingresos de centros de datos en China. Ese detalle es importante porque los controles de exportación de Estados Unidos siguen condicionando la venta de chips avanzados de IA. Jensen Huang describió la construcción de fábricas de IA como la mayor expansión de infraestructura de la historia, una frase que refleja la escala del momento, pero que también debe leerse junto a los riesgos geopolíticos y a la concentración de demanda en grandes clientes.
Centros de datos, Blackwell y la próxima plataforma
El trimestre confirma tres líneas de fondo. Primero, el segmento de centros de datos domina la cuenta de resultados. Segundo, la demanda se está ampliando desde los grandes proveedores de nube hacia empresas y gobiernos que quieren construir infraestructura propia. Tercero, la transición de Blackwell hacia la futura plataforma Vera Rubin ya está entrando en la conversación comercial.
NVIDIA ha señalado entregas de muestras de Vera Rubin a clientes iniciales como Anthropic, OpenAI, SpaceXAI y Oracle. Eso no significa que la plataforma ya tenga un peso material en los ingresos, pero sí muestra que la siguiente fase de hardware empieza a moverse. En esa etapa no bastará con vender aceleradores: también contarán la memoria, la eficiencia energética, la orquestación de CPU y GPU, y la integración completa del sistema.
Recompra, dividendo y expectativas del mercado
El consejo aprobó una autorización adicional de recompra de acciones por 80.000 millones de dólares y elevó el dividendo trimestral de 0,01 a 0,25 dólares por acción. La medida refuerza la imagen de una empresa con una generación de caja muy alta. Al mismo tiempo, la reacción moderada de la acción tras los resultados muestra que el listón ya está en un nivel excepcional.
Para NVIDIA, el debate ya no es si la IA impulsa el crecimiento. El debate es cuánto tiempo puede mantenerse este ritmo de gasto, cuánto pesan las restricciones en China y si los grandes compradores seguirán aumentando sus presupuestos durante los próximos ejercicios. El Q1 FY27 ofrece una respuesta fuerte para el corto plazo: la demanda continúa. Pero la valoración de la compañía exige que esa respuesta se repita trimestre tras trimestre.