Anthropic ha anunciado un acuerdo con Google y Broadcom para garantizarse acceso a capacidad de procesamiento de nueva generación basada en TPU, con el objetivo de sostener el crecimiento acelerado de sus modelos Claude. Según la propia compañía, la infraestructura derivada de esta alianza comenzaría a entrar en funcionamiento a partir de 2027, en lo que la empresa califica como su mayor apuesta en cómputo hasta la fecha.

Un acuerdo con dos caras: colaboración técnica y competencia directa

El pacto llama la atención precisamente por quiénes lo firman. Google no es solo un proveedor de infraestructura para Anthropic: es también un competidor directo en el desarrollo de modelos de inteligencia artificial. Broadcom, por su parte, es un fabricante de semiconductores que ha acumulado una posición relevante en el ecosistema de hardware para IA. La combinación de ambos socios en un mismo acuerdo mezcla intereses técnicos con una relación de rivalidad que ya existía antes de que se cerrara el trato.

Anthropic ha indicado que sus modelos Claude operan actualmente sobre Trainium de AWS, TPU de Google y GPU de Nvidia, una arquitectura distribuida que, según la empresa, le permite mejorar rendimiento y resiliencia al no depender de un único proveedor. Amazon sigue siendo su principal proveedor cloud, y este nuevo acuerdo no cambia esa jerarquía, sino que amplía la base sobre la que se asienta su infraestructura.

El crecimiento empresarial que explica la decisión

Detrás del movimiento hay cifras concretas que lo justifican. Anthropic ha señalado que en 2024 superó los 30.000 millones de dólares en ingresos anualizados y que más de 1.000 clientes empresariales gastaron más de un millón de dólares durante ese ejercicio, frente a los más de 500 que había en febrero del mismo año. Ese ritmo de crecimiento se traduce directamente en mayor presión sobre la infraestructura, y la empresa lo ha presentado como el motor principal de esta decisión.

La estrategia de Anthropic en el segmento empresarial ha pivotado sobre criterios de seguridad, control y fiabilidad más que sobre funciones de consumo masivo. Esa apuesta le ha permitido ganar terreno en entornos corporativos donde la confianza institucional pesa tanto como la capacidad técnica. Productos como Claude Code, orientado a programación, o Mythos, centrado en seguridad, forman parte de ese posicionamiento diferenciado.

Una base más flexible para una industria tensionada por el hardware

El acuerdo con Google y Broadcom encaja en una tendencia más amplia: las grandes compañías de IA están compitiendo por asegurarse capacidad de cómputo en un mercado donde la demanda de chips especializados supera con regularidad a la oferta disponible. Anthropic no apuesta por concentrar toda su infraestructura en un único proveedor, sino por diversificar su acceso al hardware como mecanismo de resiliencia. En ese contexto, el pacto tiene una lógica operativa clara, aunque la dimensión estratégica, unir a dos actores que también compiten entre sí, añade una capa de complejidad que la industria seguirá de cerca a medida que se acerque la fecha de puesta en marcha prevista para 2027.