Microsoft abrió Build 2026 en San Francisco con un mensaje más amplio que una nueva ronda de funciones de Copilot. La compañía quiere que Windows, Surface, sus servicios en la nube y sus herramientas para desarrolladores formen una plataforma para agentes de IA. Es la continuación natural de nuestro avance de Build 2026, pero ahora con más concreción: Microsoft une esos agentes con hardware real, ejecución local de modelos y una cartera propia de modelos MAI.

Surface RTX Spark acerca la IA al PC

La parte más visible de hardware llegó con Surface Laptop Ultra y Surface RTX Spark Dev Box. Según el blog de dispositivos de Microsoft, Surface Laptop Ultra combina una GPU NVIDIA Blackwell RTX, hasta 128 GB de memoria unificada y compatibilidad completa con CUDA. La compañía lo orienta a cargas de trabajo de IA, renderizado 3D, desarrollo de software y modelos locales grandes. Surface RTX Spark Dev Box traslada esa idea a un equipo compacto para desarrolladores.

Reuters señala que Microsoft mostró el Dev Box ejecutando de forma local un modelo de 120.000 millones de parámetros. Es una demostración llamativa, pero no basta para declarar una nueva categoría masiva. Precio, disponibilidad, rendimiento real, ruido, consumo, temperatura y pruebas independientes serán decisivos. Aun así, la intención es clara: Microsoft quiere que el PC con Windows deje de ser sólo una puerta de entrada a la nube y pueda trabajar con modelos de IA en local cuando el caso de uso lo justifique.

Project Solara apunta a dispositivos con agentes

Project Solara es la parte más experimental de la keynote. Reuters describe prototipos basados en chips de Qualcomm y MediaTek, con formatos parecidos a un altavoz inteligente o a una tarjeta de identificación. No se presentan como teléfonos clásicos con una parrilla de aplicaciones, sino como superficies para agentes de IA conectados a sistemas en la nube y diseñados para tareas concretas, como documentar una visita médica.

Por eso conviene evitar el lenguaje de producto terminado. Project Solara no es todavía una línea de dispositivos que el usuario pueda comprar con especificaciones y precios definitivos. Es una propuesta de plataforma para una informática centrada en agentes. Su valor dependerá de controles de privacidad, permisos, uso del micrófono, registros de auditoría y políticas de empresa. Un dispositivo que observa contexto y actúa por el usuario sólo será viable si queda claro qué puede ver, qué puede guardar y qué acciones tiene autorizadas.

MAI y Majorana 2 amplían la lectura de Build

En software, Microsoft también hizo más visible su trabajo interno en modelos de IA. El blog de Microsoft Foundry detalla nuevos modelos MAI para texto, imagen, voz y habla. Esto no significa que Microsoft corte su relación con OpenAI, pero sí que quiere controlar más piezas de su propia infraestructura. Para los desarrolladores, la pregunta práctica será dónde estarán disponibles estos modelos, con qué coste, qué límites tendrán y cómo se integrarán en Copilot, Foundry y los flujos corporativos.

La noticia de Majorana 2 pertenece a un horizonte distinto. Reuters informa de que Microsoft presentó un nuevo chip cuántico diseñado con ayuda de herramientas de IA para materiales, afirmó mejoras de hasta 1.000 veces en algunas métricas y fijó 2029 como objetivo para máquinas cuánticas comercialmente útiles. El mismo reporte recoge críticas de físicos que piden más datos públicos y reproducibles. Por eso Majorana 2 debe tratarse como un paso relevante en la hoja de ruta, no como una prueba cerrada de que la computación cuántica útil ya está resuelta.

Build 2026 deja tres mensajes principales: RTX Spark busca convertir ciertos PC Windows en estaciones locales de IA, Project Solara explora nuevos dispositivos para agentes y MAI junto a Majorana 2 muestra una Microsoft más interesada en controlar tecnologías de base. La estrategia es ambiciosa, pero su evaluación dependerá de productos reales, seguridad, precios y pruebas independientes, no sólo de una keynote.